Río de Janeiro, 20 jun (EFE).
El Botafogo se mantuvo como líder del Campeonato Brasileño pese a haber sido derrotado por 1-0 en su visita al Sao Paulo, que reservó sus principales titulares para el partido del próximo miércoles con el River Plate argentino por las semifinales de la Copa Libertadores.
El Sao Paulo, que hoy jugó desfalcado de sus principales jugadores, algunos de los cuales lesionados, otros cedidos a la selección y los demás reservados para la Libertadores, se impuso al Botafogo con un gol anotado por Paulo Mattos a sólo diez minutos del final del partido.
El Botafogo, que sufrió su segunda derrota en los ocho partidos disputados, confiaba en una victoria ante el equipo sin estrellas del Sao Paulo para poder aumentar su ventaja como líder de la Liga, que era de cuatro puntos frente a sus principales adversarios hasta el pasado sábado.
Sin embargo, el traspiés lo dejó estacionado con 18 puntos, apenas uno más que el Ponte Preta, que el sábado venció por 2-0 al Goiás, y que el Fluminense, que hoy se impuso por 3-0 al Internacional y ascendió al tercer lugar de la clasificación.
La del Sao Paulo fue una difícil victoria para un equipo que no pudo contar con el lateral Cicinho, cedido a la selección brasileña que disputa la Copa de las Confederaciones; el delantero Diego Tardelli, que integra la selección que disputa el Mundial Sub 20, y el atacante Grafite, que se lesionó y será baja el resto de la temporada.
El técnico saopaulino, Paulo Autori, optó por reservar a otros de sus titulares, como Murilo, Júnior, Danilo y Luizao, para el partido del miércoles con el River Plate.
Pese a la ausencia de los titulares, ese equipo mixto, favorecido por la ventaja de jugar en casa y con el apoyo de los hinchas que asistieron al estadio Morumbí, no tuvo muchos problemas para contener al líder, que poco creó o amenazó.
El Sao Paulo incluso tuvo la oportunidad más clara de gol en el primer tiempo, cuando el portero botafoguense, Jefferson, consiguió rechazar un balonazo que el zaguero Fabao colocó muy cerca del poste.
El portero del Sao Paulo, Rogerio Ceni, fue un invitado de piedra al partido en la etapa inicial, ya que el Botafogo, pese a su necesidad de vencer, prefirió defenderse que atacar.
El equipo de Río de Janeiro mejoró en la segunda etapa y comenzó a crear más jugadas, pero pocas llegaron con peligro a la portería defendida por Rogerio Ceni.
Cuando todo parecía que iba a terminar en un empate que satisfacía a ambos lados, el centrocampista Souza decidió cruzar un balón frente a la portería del Botafogo y encontró a Paulo Mattos libre en el lado derecho para anotar el único gol del partido.
El Sao Paulo llegó a amenazar en otras dos oportunidades, pero se contentó con la victoria por la mínima diferencia que le permitió sumar 12 puntos y ascender al décimo lugar de la clasificación.
El traspiés del Botafogo fue aprovechado por el Fluminense, que hoy venció con un incontestable 3-0 a un Internacional que no perdía hacía cuatro jornadas.
La victoria elevó al equipo tricolor de Río de Janeiro al tercer lugar de la clasificación, con 17 puntos, los mismos que el Ponte Preta y a sólo uno del Botafogo.
Fluminense garantizó su quinta victoria consecutiva gracias a goles de Toró, Antonio Carlos y Preto Casagrande, y pese a que, como el Sao Paulo, también reservó a algunos titulares para el partido del próximo miércoles, cuando se medirá al Paulista en la final de la Copa de Brasil.
El Fluminense, que perdió 2-0 en su visita al Paulista, necesita vencer por tres goles de diferencia el miércoles en casa para conquistar el título de la Copa de Brasil y garantizar un cupo a la Copa Libertadores del próximo año.
En otro partido de la octava jornada, el Santos, que desde hace cuatro partidos no conoce la victoria pese a que llegó a ser el líder del Campeonato Brasileño, apenas logró un empate sin goles a domicilio con el modesto Fortaleza.
El nuevo empate del campeón brasileño dejó en la cuerda floja al técnico Gallo, que viene siendo presionado por los hinchas desde que el Santos fue eliminado el pasado miércoles de la Copa Libertadores por el irregular Atlético Paranaense, el último en la clasificación del Campeonato Brasileño.