Asunción, 31 ene (EFE).
La Copa Libertadores, la competición internacional de clubes más importante de América, echa a andar en su versión ampliada de 38 participantes, con una primera fase de doce equipos y todo el sabor del mejor fútbol de Sudamérica y México.
El vigente campeón, el Once Caldas colombiano, no lo tendrá fácil para mantener el cetro futbolístico más codiciado del continente y quedarse con el premio de 1.470.000 dólares que se embolsará el campeón de acuerdo a la tabla de premios confeccionada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF).
A él aspiran con argumentos consistentes los sempiternos candidatos Boca Juniors y River Plate, de Argentina, los brasileños Santos y Sao Paulo, y los mexicanos Guadalajara y Pachuca, dos equipos que tratarán de trasladar el alto nivel de la liga mexicana a la competición sudamericana.
Junto a ellos, otros rivales de solera como los campeones de Chile, Cobreloa, y de Bolivia, Bolívar; el Alianza de Lima y el Sporting Cristal, de Perú; el Cerro Porteño de Paraguay; la siempre competitiva LDUQ de Ecuador y los uruguayos Danubio y Nacional tratarán de dar una alegría a sus respectivas aficiones.
Los históricos Palmeiras, de Brasil; Peñarol, de Uruguay, Universidad de Chile y San Lorenzo, de Argentina, tendrán también la oportunidad de enderezar el rumbo tras desempeñar un papel irregular en sus respectivos campeonatos.
El honor de poner en marcha la cuadragésima sexta edición del torneo recaerá en el argentino Quilmes, el chileno Colo Colo, los colombianos Junior y América de Cali, el boliviano Oriente Petrolero, el peruano Cienciano, el paraguayo Tacuary, el brasileño Palmeiras, el mexicano Guadalajara, el venezolano Mineros, el ecuatoriano LDUQ y el uruguayo Peñarol, que se enfrentarán en seis eliminatorias de ida y vuelta.
Los ganadores de los enfrentamientos Mineros-América, Guadalajara-Cienciano, Quilmes-Colo Colo, Tacuary-Palmeiras, Junior-Oriente Petrolero y LDUQ-Peñarol accederán a la segunda fase, jugada bajo el formato tradicional de liga en ocho grupos con cuatro equipos.
Los perdedores de esta fase se quedarán con el apetitoso botín de 200.000 dólares, mientras que los clasificados asegurarán 100.000, ya que en la siguiente ronda recibirán otra suma superior por cada uno de los tres partidos que oficiarán de local.
La Libertadores tendrá otros alicientes no menos interesantes, como el desempeño de los equipos venezolanos, que, encabezados por el Deportivo Táchira, se encuentran ante una reválida que debe confirmar el progreso del fútbol de ese país en el concierto internacional.
Los premios serán más altos que en anteriores ediciones. A los 100.000 dólares que se embolsarán los clasificados para la segunda fase se sumará una cantidad similar por cada uno de los tres partidos que jugarán como locales en ese peldaño del campeonato.
Los dieciséis clasificados para los octavos de final recibirán 140.000 dólares; en cuartos, los equipos ganarán 180.000 dólares y 250.000 dólares en semifinales.
Para el campeón, el trofeo y 500.000 dólares y para el segundo la importante cantidad de 300.000 dólares, sumas a las que hay que agregar los premios acumulados en las fases precedentes.
A falta de conocer su composición definitiva, ya se vislumbran grupos atractivos como el número 7, donde el campeón vigente se verá las caras con el San Lorenzo, el Cobreloa y el ganador del Guadalajara-Cienciano, campeón hace dos años de la Copa Sudamericana, la segunda competición del año de la CSF.
Boca, Deportivo Cuenca (vigente campeón ecuatoriano), Pachuca y Cristal también protagonizarán un interesante desafío en el grupo 8, al igual que en el 2, donde Bolívar, Danubio y Santos más el campeón del LDUQ-Peñarol pronostican duelos más que interesantes,
El campeón deberá disputar 14 partidos (16 si llega desde la primera fase y otros cuatro más si son los mexicanos Guadalajara y Tigres, que jugaron la Interliga) que tendrán su colofón en la final a doble partido programada para los días 6 y 13 de julio.